Los antigripales contienen diferentes principios activos que atacan los principales síntomas de la gripe. Una revisión de 27 estudios concluyó que los antihistamínicos combinados con los analgésicos y los descongestionantes son beneficiosos para aliviar los síntomas de la gripe en los adultos y los niños mayores.

  • Analgésicos y antipiréticos. Cuando el sistema inmunológico se activa para combatir la infección, produce un tipo de proteína que ayuda a luchar contra el virus pero que también provoca dolor de cabeza y fiebre.
  • Antihistamínicos. Los antihistamínicos, como la clorfenamina, tienen una característica en común: actúan inhibiendo los efectos de la histamina.
  • Antitusígenos. Cuando la tos es seca, se considera que carece de interés fisiológico, como revela este estudio, por lo que se puede recurrir a los antitusígenos.
  • Descongestionantes. Los descongestionantes nasales actúan aliviando los síntomas, produciendo una vasoconstricción local y, por tanto, una disminución del edema nasal.